Una versión superlativa

Mire señora, mi sueño era encontrar alguien como usted. Explicar eso y que lo entienda. De una. Así. Que lo entienda.
Usted quiere colgar un objeto, señora. De esos que la gente cuelga en la casa, en las paredes. Vaya uno a saber por qué. Son trofeos, lugares donde la gente llega. A la gente le encanta eso de las metas. Ver evolución con algún sentido. La gente es loca por los sentidos.
Me desvío, señora, disculpe, a lo que iba: usted llega del trabajo, porque trabaja, señora, usted trabaja, vuelve hecha mierda, con cero ganas de nada. Y es difícil así pensar en un cuadro, en la estética de la cosa. A usted le chupa un huevo la estética, en determinadas circunstancias. Así que nada. Con eso, se le pueden llegar a ocurrir muchos lugares para el objeto, uno mejor que el otro, si anda bien ese día. Hay una versión de usted superlativa. Creamé, no importa si el mundo está o no preparado. En el peor de los casos, apunte en un papel las orejas que escuchan.