Informe sobre Etiopía

 

Cuando conocí a Esmiérrez, pensó que me hacía el coso. No me creyó. Después siguió no creyendo pero quiso saber más de ese país, digámosle Etiopía.
Eduardo vio algo. No podía tardar en averiguar qué era. Si me mantenía callado, vendrían preguntas. Eduardo es el nombre de este Esmiérrez.
Y bueno. Indagó formación, familia, relaciones, trabajos anteriores, ubicación en el mapa. Mientras iba construyendo, tropezaba con algo. O eso pareció, nunca sabés.

Mis reuniones preferidas son de 2. Después, vienen 3 y 4. La cantidad de oídos nos convierte en otra cosa, no la que conocimos.

 

Informe sobre el inglés

Mi relación con el idioma inglés es más bien rara. Lo mantuve a distancia. Pero igual, la cercanía constante hace que algo aprendas.

Tuve inglés en la escuela primaria desde 3º a 7º y en secundaria durante 5 años. No pudieron. Mis amigos iban a profesor y hacían exámenes rigurosos. Fui a uno que creía en un método no explicativo, basado en escuchar el idioma. Pero le venía sueño a eso de las 19 hs y además no notaba que yo era impermeable a su modo.

En casa había discos de Los Beatles de la primera época y disfrutaba las canciones tal cual. Alguien intentó traducir y no funcionó. Perdían encanto.

Por esa época escuché algunos colegas maravillados que se sorprendían pensando en inglés. Supe que ahí tenía un límite. Como sucede cuando en una película de hollywood, el personaje sube las manos y dice wou wou wou porque no le gusta cómo vienen los acontecimientos.

Lo cierto es que tuve horas y horas de contacto por series, películas, montañas de webs y referencias ya instaladas que recibimos sin discriminar.

Ahora de noche escucho un disco con duetos de Ella Fitzgerald con otros. Las letras permanecen cerradas a mi entendimiento. Con excepción de una, que acá en casa queríamos saber de qué se trataba y resultó la historia medio en joda de una mujer que quiere matar al marido, o que ya lo mató. No sé.
Lo que quiero decir es que me gusta mirar a los ojos de la cantante sin entender lo que dice.

 

La máquina

Viste que en la conversación, hay quienes repiten frases que ya dijeron antes. Tienen un manojo tremendo del cual están orgullosos. Las dicen con ganas, a veces bajando el tono.

Viste que tienen frases de segunda línea cuando pasan los cinco minutos. Bueno, ahí sería conveniente, si no notás nada raro, mandarte con algo o irte. No te dejes convencer, son fatales.

 

La línea del agua

44 días después, sigue lloviendo. Escucho varias teorías. Ninguna parece cierta.
La recalcada concha de tu hermana.
Nos quedamos sin ropa seca acá, en casa. Más de la mitad del país, inundado. Todos los laburos parados.
Es como una pausa en la vida donde uno debe procurarse alimentos y otras cosas que surgen en esto de no morirse.
La gente alrededor empieza a irse. Abandona todo. Entrega la casa, como quien dice. No hay sistema de seguridad que se resista. La línea del agua se viene a unas cuadras.
Estoy resolviendo unos asuntos. Los chicos están con los tíos desde hace dos semanas. Extrañamos pila.
Miramos alrededor: está bien, son cosas, pero igual no podemos creer que pase.