Eject, birome & play

Estos días, al escuchar música, en varias ocasiones me pareció que lloraba. Quiero decir, igual a algo que pasaba hace 30 años con las cintas de casetes cuando hacía mucho que no los escuchabas. Se frenaba y luego seguía normal. A veces se arreglaba solo, las menos. Pero si no, iba -birome en la mano- a darle manija.

Esto de ahora no sé qué podrá ser, acepto sugerencias.

Clic en enviar

Creo que todo tiene forma de paradoja. O soy yo que encuentro algo que me interesa cuando hay elementos que la configuran delante de mi nariz.

No me gustan los lugares comunes pero siempre aparecen nuevos y hoy tengo que usar uno. Esta es la parte del tratamiento donde pido disculpas a las personas afectadas por mi adicción: cuando escribo es para procesar algo que está molestando. En ese contexto, cumple una función orgánica. A pesar de eso o por eso, hay cierto relato que me gusta publicar. Ahí lo ves, ahí se va.

Sofá

Ayer mientras miraba sin ver el partido pensé que. No pensé nada. Me cayó una ficha .
“Te comunico –me dijo- que la foto que estás transitando es la que imaginaste hace año y poco, felicitaciones.”
La ficha me soltó como quien deja a un barco experimentado y de papel en el agua que corre contra la vereda.
“Cuando tengas algo de los pormenores de lo que viene, me encantaría volver a trabajar con vos” y fue a guardarse en la caja del dominó.