Informe sobre Etiopía

 

Cuando conocí a Esmiérrez, pensó que me hacía el coso. No me creyó. Después siguió no creyendo pero quiso saber más de ese país, digámosle Etiopía.
Eduardo vio algo. No podía tardar en averiguar qué era. Si me mantenía callado, vendrían preguntas. Eduardo es el nombre de este Esmiérrez.
Y bueno. Indagó formación, familia, relaciones, trabajos anteriores, ubicación en el mapa. Mientras iba construyendo, tropezaba con algo. O eso pareció, nunca sabés.

Mis reuniones preferidas son de 2. Después, vienen 3 y 4. La cantidad de oídos nos convierte en otra cosa, no la que conocimos.

 

La máquina

Viste que en la conversación, hay quienes repiten frases que ya dijeron antes. Tienen un manojo tremendo del cual están orgullosos. Las dicen con ganas, a veces bajando el tono.

Viste que tienen frases de segunda línea cuando pasan los cinco minutos. Bueno, ahí sería conveniente, si no notás nada raro, mandarte con algo o irte. No te dejes convencer, son fatales.

 

El capitán Jiksad reporta de nuevo

Primero se detalla una historia con hechos casi siempre domésticos, evitando floreos* (adjetivos, bifurcaciones, trampas) y evitando trascendencia** (cielos celestes, parejas de la mano, seguros contra todo riesgo).

Pongámosle una historia así:

El agua destinada al consumo de la gata era común de la canilla, después filtrada, y ahora filtrada y soleada; la misma evolución de la que tomamos nosotros, aunque un poco desfasada en el tiempo.

Luego suele haber un cambio de registro, tono, algo dicho desde un lado distinto:

La atención y el cuidado de los animales que viven en un hogar pueden ser puntos de referencia. Aunque suelen mencionarse a nivel anecdótico, hay información interesante cuando se observan combinadas en el conjunto de relaciones sociales.

Resumiendo, se enuncia una cuestión a modo de testimonio y se gira como un dado para ver si tiene otros números.

*En general, no lo consigo
**Este punto no parece ser el problema

 

Parte diario

Jiksad corta la comunicación con el supervisor, repleto de bronca hasta la pera.

“Subir la vibración” -repite burlándose de la voz gangosa-  “No pierda de vista su misión, capitán, en todo momento debe estar atento.”

Piensa: Cómo se nota que el papanatas nunca estuvo acá.  Sabrá dar órdenes con rima, y hasta por ahí nomás, pero de ésto no sabe nada.